Frases de Henri-Frédéric Amiel

Sin pasión, el hombre sólo es una fuerza latente que espera una posibilidad, como el pedernal el choque del hierro, para lanzar chispas de luz

Pasión

Nada se parece tanto al orgullo como el desánimo

Tristeza

El despecho es una cólera que tiene miedo de mostrarse; es un furor impotente que se da cuenta de su impotencia

Odio

Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra, y por amor a la verdad

Fama

La bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir

Respeto

El desánimo es una incredulidad

Tristeza

Una religión sin misticismo es como una rosa sin perfume

Religión

Mil cosas avanzan. Novecientas noventa y nueve retroceden. Esto es el progreso

Progreso

La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo

Duda

Lo bello es superior a lo sublime, porque es permanente y no sacia, mientras que lo sublime es relativo, pasajero y violento

Belleza

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