Frases de Miguel Hernández

Cuerpos que nacen vencidos, vencidos y grises mueren: vienen con la edad de un siglo, y son viejos cuando vienen

Derrotas

Aquí tengo una voz enardecida, aquí tengo un vida combatida y airada, aquí tengo un rumor, aquí tengo una vida

Vida

La fábrica se halla guardada por las flores, los niños, los cristales, en dirección al día. Dentro de ella son leves trabajos y sudores, porque la libertad puso allí la alegría

Alegría

Teme que el barro crezca en un momento, teme que crezca y suba y cubra tierna, tierna y celosamente tu tobillo de junco, mi tormento, teme que inunde el nardo de tu pierna y crezca más y ascienda hasta tu frente

Adversidad

No hay quien sitie la vida, no hay quien cerque la sangre cuando empuña sus alas y las clava en el aire

Muerte

El número de sangres que el mundo iluminó en dos halló el principio: tú y yo

Muerte

¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla, pero qué injustamente arrebatada! No sabe andar despacio, y acuchilla cuando menos se espera su turbia cuchillada

Muerte

Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue, en los veneros del pueblo desde ahora y desde siempre. Varios tragos es la vida y un solo trago es la muerte

Destino

Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas

Muerte

Rueda que irás muy lejos, vuela que irás muy alto. Torre del día eres, del tiempo y del espacio

Varios

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