Frases de Virginia Woolf

No había que traer hijos a un mundo como éste. No había que perpetuar el sufrimiento, ni acrecentar el número de animales lujuriosos, carentes de emociones duraderas, que sólo se movían, que iban de aquí para allá, llevados por sus caprichos y por sus vanidades

Mundo

Pero para hacerte entender, para darte mi vida, debo contarte una historia -y hay tantas y tantas- y ninguna de ellas es verdad

Historia

En su vida había sido tan feliz. Sin decir palabra hicieron las paces. Descendieron hacia el lago. Gozó de veinte minutos de perfecta felicidad

Felicidad

Igual que después de un sueño uno advierte una sutil mudanza de la persona con la que se ha soñado

Sueño

Convencido como estaba de que todo era una pura calamidad, tal idea no pareciera deprimirle sino, por el contrario, levantarle la moral

Adversidad

Somos siluetas recortadas, somos hueros fantasmas que se mueven en la niebla, sin perspectiva

Apariencia

"Acuérdate de mi esta noche", su voz sonó frágil y delgada y muy lejana

Hablar

Después de eso, ¡Que increíble resultaba la muerte!

Muerte

Por eso consciente de lo que les esperaba – ambiciones, amores, desgarradora soledad en lugares sin aliciente-, se preguntaba tantas veces porqué tendrían que crecer y perder todo aquello... qué tontería, serían totalmente felices

Felicidad

Eran cosas de las que ella no entendía nada, pero su marido tenía la pasión de perseguir la verdad, era su manera de ser

Verdad

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